Quisiera ser alguien
quisiera triunfar
ser gente importante
y mucho ganar
¿Se acuerdan de esa canción del Tío Gamboín? Ese temprano artífice del pensamiento neoliberal. Pues hubo alguien que seguro en su infancia o juventud la escuchó y le gustó tanto que ya anda predicando ese evangelio.
Hace algunos días en Milenio se publicó una nota de un tal Carlos Mota titulada ¿Quién quiere estudiar Filosofía en la UNAM? La nota obviamente causó revuelo en muchos de nosotros que estudiamos en la Facultad de Filosofía y Letras por el tiradero de mierda que se avienta (trabajando en Milenio no me extraña). Pues bien, ya varios estudiantes de la facultad (y del resto de la Universidad) le han contestado. Ésta es sólo una respuesta más. Aunque el pendejete ese pone a disposición su dirección de correo, no le voy a dar ese valimiento. Anda de hocicón desde su espacio, le respondo desde el mío. Corre y se va:
Decía mi profesor y futuro asesor de tesis Boris Berenzon: "Le dice un ingeniero a un historiador: 'yo hago un puente y es útil ¿qué haces tú?'. El historiador responde: 'Yo hago que tengas en qué pararte cuando te bajes de ese puente'".
Agregar valor económico y generar empleos no es lo único, ni siquiera lo primordial para lo que se forma un universitario. Si de algo puede presumir la UNAM es de formar gente con cabeza propia, gente que sabe quién es y de qué está hecha, gente dispuesta a cuestionar, investigar y a responder. Precísamente el tipo de gente que ni Unlever, ni Nokia, ni Sony, ni Cemex quiere, simplemente porque piensan... y porque cobran más. Aunque varias empresas están recontratando personal egresado de la UNAM por una simple razón: Un egresado del Tec, la Ibero, o la que se les ocurra podrá aprender bien cómo desempeñar su trabajo, pero ante la primer bronca se le cae el sistema. El egresado de la UNAM, cuando se mete en un pedo, a ver cómo, pero lo soluciona.
Ahora, con respecto al ¿Querrá? si de verdad es pensante la respuesta es: No.
Traducción: "Como no me entendieron, los pendejos son ellos". En primera no dice en qué facultad fue el desaguisado. En segunda ¿No será mas bien que Carlitos (me tuve que regresar porque ya ni me acordaba del nombre del monigote ese) en realidad no sabe comunicarse en un lenguaje claro? En tercera y como dijo Carlos Martinez García: Mala metodología, y peor ideología, es hacer normativa la experiencia personal. Algún lector dirá: "¿Por qué carajos te metes entonces con la Iglesia basado en que te fue mal ahí?" Me curo en salud y respondo: "Mi experiencia es sólo ilustrativa, jamás argumentativa así que deja de joder." Y en reversa: si se trata de poner experiencias personales puedo mencionar una cortísima: Yo entré originalmente a estudiar ingeniería civil en la ENEP (ahora FES) Aragón; tenía buenos presagios y chamba segura. Dejé eso por el estudio de la historia. Sé que me moriré de hambre, pero al menos habré hecho lo que quise.
Ya quisiera ver las caras de esos niños popis de las Anáhuac o los Tec's si alguno de nosotros llega a sus escuelas a hablarles del pensamiento pitagórico, de los orígenes de las creencias religiosas, poniendo como ejemplo el pensamiento de Antonio Rubial o del ya citado Boris Berenzon. Por lo menos los estudiantes de la UNAM pueden (pero muchos no quieren) aprender todas esas pendejadas del liderazgo empresarial, el "pensamiento" de Miguel Angel Pernejo y cómo ser un pendejo excelente, pero uno de esos nenes de papi difícilmente podrá notar el parecido entre el rezo del rosario y la canción feliz.
Cito a Sidurti: las humanidades y los estudios sociales no indican que uno se convierta en guerrillero o en un completo revolucionario contra el sistema [...] Hay de todo tipo de tendencias, de ideologías políticas, religiosas, identidades sexuales, y hasta modas. Mas que ser un semillero de revolucionarios o revoltosos -como lamentablemente se ha pintado no sólo la FFyL sino toda la universidad- es algo parecido a un Arca de Noé...hay toda clase de animales.
Animales que cometen toda clase de pendejadas, eso es cierto. Las armas no son el camino, tampoco lo es la idealización del obrero, ni repartir putazos en el estadio. Pero también es cierto que lo aprendido en esas facultades sirve para no dejarse engañar por la citada publicidad de sabritas, ni se presta a pendejadas quirománticas, ni sigue yendo a misa (y también con sus excepciones) ¿será por esto que no los quieren?
Siempre y cuando les reditúe billete.
Porque el filósofo no comparte la ideología empresarial capitalista. El filósofo (y el humanista en general) sabe que, para construir e innovar, casi siempre es necesario destruir lo preexistente. Para establecer paradigmas nuevos es necesario derribar los obsoletos.
Y tenemos ingenieros metidos a administradores, abogados metidos a políticos, y a toda una fauna de descontentos, ya sea porque no están ejerciendo la profesión que quieren por falta de billete o porque no quisieron esforzarse y buscaron lo más simple.
En primer lugar no existe eso que llaman destino. En segundo lugar ¿eso necesariamente es malo? Las guerrilas latinoamericanas surgieron como respuesta a las gorilocracias toleradas y fomentadas por los USA y su Escuela de las Américas: Pinochet, Banzer, Trujillo, etc. Si los grupos originales degeneran en narco y demás es otra historia. Por otro lado y como se dijo antes: Se trata de construir un mundo, para eso es necesaria la ciencia, pero también las humanidades, ya que no pueden existir una sin la otra. Si el pendejo este de Mota (otra vez me tuve que regresar) no es capaz de ver que hay un mundo más allá del billete y la empresa muy su pedo, pero que no venga con su estupidez de que "en la UNAM exportan guerrileros". Estos estudiantes y egresados, aunque muchas veces la cagan en serio, al menos son coherentes y no se venden.
Hace un rato le comenté a Sidurti: Es la primera vez en 15 años que me asumo como miembro universitario. Vaya asunto.
Queda de ustedes:
TORK: Bizcocho de Montecristo. Año 2008 E.C. - 9 E.E.
Actualización. Varios sitios se han puesto a escribir haciendo mierda al tal Carlitos:
Actualización 2: Me entero de que este ínclito señor tiene su propio blog. Sólo véanlo, no le den el gusto de llenarlo de comentarios que ya bastante contento estará con el puto desmadre que está armando. Si acaso escriban su réplica y dejen un link.
Hace algunos días en Milenio se publicó una nota de un tal Carlos Mota titulada ¿Quién quiere estudiar Filosofía en la UNAM? La nota obviamente causó revuelo en muchos de nosotros que estudiamos en la Facultad de Filosofía y Letras por el tiradero de mierda que se avienta (trabajando en Milenio no me extraña). Pues bien, ya varios estudiantes de la facultad (y del resto de la Universidad) le han contestado. Ésta es sólo una respuesta más. Aunque el pendejete ese pone a disposición su dirección de correo, no le voy a dar ese valimiento. Anda de hocicón desde su espacio, le respondo desde el mío. Corre y se va:
¿Qué perspectivas profesionales tiene un joven que estudie en la Facultad de Filosofía y Letras o en la de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM? ¿Podría ser contratado en empresas como Unilever, Nokia, Sony o Cemex? ¿Querría? ¿Está preparado para agregar valor económico o para generar empleos?
Decía mi profesor y futuro asesor de tesis Boris Berenzon: "Le dice un ingeniero a un historiador: 'yo hago un puente y es útil ¿qué haces tú?'. El historiador responde: 'Yo hago que tengas en qué pararte cuando te bajes de ese puente'".
Agregar valor económico y generar empleos no es lo único, ni siquiera lo primordial para lo que se forma un universitario. Si de algo puede presumir la UNAM es de formar gente con cabeza propia, gente que sabe quién es y de qué está hecha, gente dispuesta a cuestionar, investigar y a responder. Precísamente el tipo de gente que ni Unlever, ni Nokia, ni Sony, ni Cemex quiere, simplemente porque piensan... y porque cobran más. Aunque varias empresas están recontratando personal egresado de la UNAM por una simple razón: Un egresado del Tec, la Ibero, o la que se les ocurra podrá aprender bien cómo desempeñar su trabajo, pero ante la primer bronca se le cae el sistema. El egresado de la UNAM, cuando se mete en un pedo, a ver cómo, pero lo soluciona.
Ahora, con respecto al ¿Querrá? si de verdad es pensante la respuesta es: No.
Durante la única conferencia que dicté en uno de los auditorios de la UNAM, años atrás, recuerdo que los estudiantes me escuchaban con cara de no entiendo nada, como si les estuviera hablando de otro planeta. Yo les hablaba de liderazgo empresarial, y les puse ejemplos de Bimbo o Sabritas. Yo he dado clases por años, y no tengo problema para comunicarme en un lenguaje claro con quien no domina la materia de negocios. El problema estaba del otro lado.
Traducción: "Como no me entendieron, los pendejos son ellos". En primera no dice en qué facultad fue el desaguisado. En segunda ¿No será mas bien que Carlitos (me tuve que regresar porque ya ni me acordaba del nombre del monigote ese) en realidad no sabe comunicarse en un lenguaje claro? En tercera y como dijo Carlos Martinez García: Mala metodología, y peor ideología, es hacer normativa la experiencia personal. Algún lector dirá: "¿Por qué carajos te metes entonces con la Iglesia basado en que te fue mal ahí?" Me curo en salud y respondo: "Mi experiencia es sólo ilustrativa, jamás argumentativa así que deja de joder." Y en reversa: si se trata de poner experiencias personales puedo mencionar una cortísima: Yo entré originalmente a estudiar ingeniería civil en la ENEP (ahora FES) Aragón; tenía buenos presagios y chamba segura. Dejé eso por el estudio de la historia. Sé que me moriré de hambre, pero al menos habré hecho lo que quise.
Ya quisiera ver las caras de esos niños popis de las Anáhuac o los Tec's si alguno de nosotros llega a sus escuelas a hablarles del pensamiento pitagórico, de los orígenes de las creencias religiosas, poniendo como ejemplo el pensamiento de Antonio Rubial o del ya citado Boris Berenzon. Por lo menos los estudiantes de la UNAM pueden (pero muchos no quieren) aprender todas esas pendejadas del liderazgo empresarial, el "pensamiento" de Miguel Angel Pernejo y cómo ser un pendejo excelente, pero uno de esos nenes de papi difícilmente podrá notar el parecido entre el rezo del rosario y la canción feliz.
Los numerosos ejemplos de estudiantes de esas facultades, empezando por El Mosh y aderezado esta semana por Lucía Andrea Morett Álvarez —la estudiante mexicana herida en el campamento de las FARC en Ecuador—, deberían merecernos reflexiones serias sobre los programas académicos, las habilidades conceptuales y —en todo caso—, el adoctrinamiento de que son sujetos algunos jóvenes en esas aulas.
Cito a Sidurti: las humanidades y los estudios sociales no indican que uno se convierta en guerrillero o en un completo revolucionario contra el sistema [...] Hay de todo tipo de tendencias, de ideologías políticas, religiosas, identidades sexuales, y hasta modas. Mas que ser un semillero de revolucionarios o revoltosos -como lamentablemente se ha pintado no sólo la FFyL sino toda la universidad- es algo parecido a un Arca de Noé...hay toda clase de animales.
Animales que cometen toda clase de pendejadas, eso es cierto. Las armas no son el camino, tampoco lo es la idealización del obrero, ni repartir putazos en el estadio. Pero también es cierto que lo aprendido en esas facultades sirve para no dejarse engañar por la citada publicidad de sabritas, ni se presta a pendejadas quirománticas, ni sigue yendo a misa (y también con sus excepciones) ¿será por esto que no los quieren?
Ojo. El problema no está en la disciplina, pues hay exitosos egresados de licenciaturas afines que se emplean en agencias de investigación de mercados o que se insertan en procesos creativos en corporaciones que gustan de nutrirse de talento diverso, multiplicando las posibilidades que les brindan los egresados de las facultades de negocios o economía.
Siempre y cuando les reditúe billete.
No. El problema está en la intención profesional con la que egresan varios jóvenes de esas facultades. Quieren romper el mundo, no construirlo.
Porque el filósofo no comparte la ideología empresarial capitalista. El filósofo (y el humanista en general) sabe que, para construir e innovar, casi siempre es necesario destruir lo preexistente. Para establecer paradigmas nuevos es necesario derribar los obsoletos.
Uno, que está en el mundo de los negocios, se puede topar con un dentista transformado en publirrelacionsta teniendo éxito, prosperando, aunque no fue en lo que originalmente estudió. Pero no es común hallar un filósofo de la UNAM inserto en el mundo de los negocios. ¿Por qué será?
Y tenemos ingenieros metidos a administradores, abogados metidos a políticos, y a toda una fauna de descontentos, ya sea porque no están ejerciendo la profesión que quieren por falta de billete o porque no quisieron esforzarse y buscaron lo más simple.
En Estados Unidos es numeroso el grupode filósofos o egresados de escuelas de arte que luego estudian un MBA. ¿Su propósito? Hacer negocios. Prosperar. Aquí, sin embargo, los exportamos a los campamentos guerrilleros latinoamericanos. ¿Por qué es ese su destino?
En primer lugar no existe eso que llaman destino. En segundo lugar ¿eso necesariamente es malo? Las guerrilas latinoamericanas surgieron como respuesta a las gorilocracias toleradas y fomentadas por los USA y su Escuela de las Américas: Pinochet, Banzer, Trujillo, etc. Si los grupos originales degeneran en narco y demás es otra historia. Por otro lado y como se dijo antes: Se trata de construir un mundo, para eso es necesaria la ciencia, pero también las humanidades, ya que no pueden existir una sin la otra. Si el pendejo este de Mota (otra vez me tuve que regresar) no es capaz de ver que hay un mundo más allá del billete y la empresa muy su pedo, pero que no venga con su estupidez de que "en la UNAM exportan guerrileros". Estos estudiantes y egresados, aunque muchas veces la cagan en serio, al menos son coherentes y no se venden.
Hace un rato le comenté a Sidurti: Es la primera vez en 15 años que me asumo como miembro universitario. Vaya asunto.
Queda de ustedes:
TORK: Bizcocho de Montecristo. Año 2008 E.C. - 9 E.E.
Actualización. Varios sitios se han puesto a escribir haciendo mierda al tal Carlitos:
Actualización 2: Me entero de que este ínclito señor tiene su propio blog. Sólo véanlo, no le den el gusto de llenarlo de comentarios que ya bastante contento estará con el puto desmadre que está armando. Si acaso escriban su réplica y dejen un link.






2 Reniegos:
A Mota se le aplica lo de "se subió a un ladrillo y se mareó".
Este zoquete, que es de los que cree que el éxito se mide en dinero, es tan mediocre que se lanza a la rapiña en cuanto siente que otros lo apoyaran por atacar a la UNAM en estos momentos que tanto se habla de las FARC. Además de que carece de la capacidad mental para ir más allá de los prejuicios con que ve a otros.
No vale la pena dejar lo que te gusta solo para ganar dinero, porque al final acabarás amargado.
Y por cierto, estoy de acuerdo: Las armas no son el camino.
Hola mi nombre es Francisco y también quisiera hacer un comentario al respecto.
Seamos sinceros, la "diferencia" entre gente que estudia ciencias exactas y filosofía y letras no existe, nunca ha existido. Los que tenemos el privilegio de estudiar una carrera superior (Química en mi caso), podemos disfrutar de las flores y los cantos de los poetas, de los argumentos filosóficos de Bertrand Russell, entre miles y miles de pensadores que optaron por seguir la senda de las letras. Pero los filósofos, historiadores, poetas y escritores tampoco están tan alejados del mundo de la ciencias exactas. Leer a Bertrand Russell es leer a uno de los matemáticos más grandes del mundo, o ¿alguna vez has leído a Carl Sagan?, es uno de mis referentes favoritos a la hora de tender puentes. Las ciencias exactas llevan al desarrollo de la tecnología y el tecnólogo por excelencia es el ingeniero. Ahí es donde la puerca tuerce el rabo, el gran auge de la derecha de los años 80 para acá, los infames gobiernos de Margaret Tatcher y Ronald Reagan, pusieron en boga el pensamiento tengo=valgo, y los primeros afectadps son los ingenieros. La aplicación de la ciencia es la tecnología, y la tecnología sin entender los principios regidores de ésta, nos llevan a un utilitarismo gringo, lo que muchas "universidades tecnológicas" (léase la Anáhuac, el TEC, Lasalle, entre otras) han puesto en operación. Los negociantes y mercaderes siempre han estado peleados tanto con las ciencias exactas (a quienes solo las toman en cuenta para el desarrollo de su tecnología utilitaria) y con la filosofía y letras (que hace que las personas se cuestionen sobre temas como la ética de las acciones que llevan a cabo). La pobre mente del señor mota está completamente trastornada al criticar de la manera en que lo hizo a los estudiantes de filosofía, pero no seamos tan indulgentes con la escuela, no nos rasguemos las vestiduras y sé un poco más imparcial. La unam es tan rica en tantos aspectos, que igual nos encontramos con toda clase de personas, también es conocido que las facultades de filosofía y letras son alma mater tanto de mentes brillantes, como de mentes turbias y confundidas, al igual que las facultades de filosofía de muchas escuelas más, e incluso en otras facultades de ciencias exactas habrá personas buenas y malas. Pero en fin, el mejor golpe que uno puede darle al señor mota, es enseñarle los galardones que ha ganado la unam en el área de filosofía y de ciencias exactas y de comentarle que la unam tiene un premio nobel (uno egresado de la facultad de derecho Alfonso G. Robles y otro Mario Molina, que aunque cuando lo ganó ya era made-in-usa, egresó de la facultad de ingeniería química), tal vez otro día podamos platicar de Mario Molina y de como mutó, de un científico destacado, a la demostración del gobierno calderonista, del si-se-puede, a sabiendas que Mario Molina ya ni siquiera es mexicano.
Por último, quisiera agregar aquella frase gastada de "Aquél pueblo que olvida su historia, está condenado a repetirla"
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