viernes, 6 de mayo de 2022

Un encuerado entre tantos

El 6 de mayo de 2007, el fotógrafo Spencer Tunick estuvo en México y tomó fotos a varios miles de loquitos dispuestos a encuerarse en el zócalo... y yo fui uno de esos loquitos. Hoy se cumplen 15 años de aquello y quiero compartirles un pequeño relato que escribí en ese momento. No lo había puesto antes porque fue un desmadre encontrarlo. Les doy un consejo: si llegan a participar en proyectos compartidos, tengan respaldo de sus textos, no sea que se peleen y a alguno de los colaboradores le dé un telele y se los borren.

El relato está sin corregir y sin editar, tal como lo escribí en aquella ocasión. Sólo puse algunas notas a pie para contexto. Iba a publicarla en redes sociales (de hecho, ésa fue la razón de querer rescatar esta entrada), pero decidí que el blog se mueva solito, sin inferencia externa. Así lo hice en su momento y así lo haré ahora.


¿De qué voy a hablar? Obvio: De mi experiencia en el encuere masivo de ayer en el Zócalo.

La noche anterior aún estaba en duda mi participación ya que es difícil para mí llegar a ese lugar a esa hora (vivo en Ecatepec y no tengo coche). Estaba poniéndome de acuerdo con mi hermana, que también estaba dispuesta a ir y le dije de esa duda.

- Va a estar cabrón llegar. -dije yo-.

- Tú no te apures.

- Orale pues. 

Ya levantados y bañados, a las 4:00 a.m. nos pusimos en marcha y tomamos un taxi desvalagado (que supongo acababa de dejar a algún borracho enfiestado). 

-"¿Va a haber desfile o algo?" (Aquí pensé: "Pendejo. Ni que no supieras".)

- No. Es una "exposición". -terció mi hermana- 

Ya con nuestra conversación fue que el ruletero se animó a preguntar entre risas:

 - ¿Van a la foto?

 Eran 4:30 en punto y apenas íbamos en Cirucuito Interior y Eje 2 Norte[1]. Evidentemente estaba desesperado, ya que yo nunca llego tarde a una cita y he perdido amistades por impuntuales... pero me tuve que resignar. Cuando, 10 min. después, llegamos a Avenida Juárez, me alegré de ser jodido y no tener carro... parecía viernes a las 2:00 p.m., con gente y todo.

 Entramos por Madero y un poco más adelante la fila daba la vuelta a una calle y se juntaba con la fila que estaba en 16 de Septiembre. Mañosamente y como buena mexicana, mi hermana se infiltró en dicha fila, en la que no duramos mucho ya que nos encontramos a unos amigos de ella y pudimos adelantarnos otro poco, justo enfrente de un grupillo de güeritos desmadrosos y bien pedos, a los que (luego supe) no les permitieron entrar.

Ya pasando el acceso, mi hermana y yo nos perdimos de vista (prefirió encuerarse frente a sus amigos que frente a mí... ah complejos) y ya por separado empezamos a oir las indicaciones de Tunick: donde dejar la ropa, cómo colocarse, etc.; algo que me dió risa fue cuando dijo: "Si no saben qué hacer fíjense en el de adelante".

Cuando dieron la voz me empeloté en chinga y comprobé que no hacía tanto frío como esperaba, el aire fresco se sentía chingón. En un tema anterior comenté que seguramente iba a pasar el "efecto balneario"[2]... y no me equivoqué. Hasta donde ví Nadie anduvo de mirón ni de morboso. En ese momento valieron madre, junto con la ropa, todos los prejuicios, deseos lujuriosos y hasta los ascos que cualquier día pudiera provocarnos alguna gorda o algún anciano arrugado; todos íbamos a lo mismo y estábamos listos para hacerlo.

Quería ponerme en primera fila pero no se pudo, ya me habían madrugado, así que empecé a recorrerme hasta que me tocó junto a una chica bellísima y atrás de un wey con pinta de microbusero y a un lado de ese reloj de sol gigante que adornan de colores y que algunos llaman asta bandera. Quienquiera que haya sido le atinó al no permitir que el trapote ese (que algunos llaman bandera y que, dicen, representa a los mexicanos) saliera en las fotos le atinó, las hubieran madreado.

Después de un chingo de rato de batallar con el sonido (hasta donde yo estaba no se oía) y con los weyes clasícos que no hacían caso y después de que increpé a uno que, desoyendo las indicaciones que de por sí no se oían, llevaba una cámara[3], se dio la primera toma, luego una segunda en la que nos pusieron, cuales viles niños de primaria aborregados, a "saludar" ¿A quién? no sé.

Toma en posición "B". El momento de acostarnos fue otra peripecia. Aunque el suelo no estaba tan frío como uno pudiera pensar, la bronca fue acomodarnos. y de nuevo, los mamones simpáticos retrasando la toma. Sólo opté por decir en voz alta: "Ahí me despiertan". A los que estaban a mi alrededor les dio risa, no sé por qué.

Posición "C". En posición fetal con la cabeza apuntando a la Catedral (yo quería que fuera al revés para darle a Norberto nuestra mejor cara), fue la que más tardó porque no se ponían de acuerdo, y era incomodísima, además había hormigas, sin mencionar que nadiq quería levantar la mirada porque le iba a tocar un espectáculo medio gacho, sobre todo si les tocaba algún wey con el culo peludo (que no fue mi caso, pero sí de quien estaba atrás de mí jua jua).

Toma sorpresa. En marcha a 20 de noviembre. Empiezan las consignas y yo me doblaba de risa. Esa de "voto por voto"[4] me tocó muy cerca y nosotros empezamos la de "Norberto-Rivera-el pueblo se te encuera". Lo que ya no me gustó fue cuando empezaron con la de "Spencer-hermano-ya eres mexicano" no mamen, tampoco es pa' tanto. La toma me tocó parado en la carretera en pleno cruce. De nuevo como niños de primaria, a tomar distancias y levantar las manos de espaldas al asta. "La izquierda... la derecha... las dos... dedo indide... pinten cremas... "

Todo en son de cordialidad que yo jamás hubiera esperado. A los hombres nos agradecieron nuestra participación mientras que a las mujeres las agarraron para un par de tomas más. Después de eso (y de unas viejas que estaban chingue y chingue con que desalojáramos) las mujeres llegaron entre aplausos, se vistieron, me reuní con mi hermana y nos fuimos de ahí.

¿Algún otro que haya ido?


Y ahora los dejo con lo que todos queríamos ver: ¡escenas de desnudos!

Ésta es la posición C

Ésta fue una toma extra


Aquí pueden ver algunas de las fotos tomadas en ese momento. Dense un quemón. 

Queda de ustedes:

TORK. Bizcocho de Montecristo. Año 2022 EC─23 EE.




[1] Quise decir avenida Central y Eje 2. El eje y el circuito se juntan pero no ahí.

[2] Así le decía yo a cuando deja uno de ver con morbo los cuerpos, que es lo que suele ocurrir en un balneario. Dejar de sexualizar, dirían hoy.

[3] Ya nos íbamos a agarrar a madrazos, pero otros también le gritaron y mejor la dejó.

[4] Ya había pasado casi un año desde la elección presidencial de 2006, pero la consigna aún estaba muy fuerte.

jueves, 5 de mayo de 2022

Historiaduermes

Esta entrada la escribí en algún momento de 2016 como respuesta a una publicación en féisbuc que me irritó bastante. De ésta no voy a dejar la escritura original porque sí se presta para el formato bloguero. así que ésta sí la recompongo:

La publicación se puede ver aquí. Y si para cuando le piquen ya no se ve no se apuren, las imágenes están guardadas.

Consta de varias imágenes que tienen por intención aclarar algo de lo que hace el historiador, pensando en esa gente que, como no sabe lo que uno hace, pregunta pendejadas. Sí, muchas veces las preguntas son irritantes; y sí, es cansado andar aclarando qué hace uno que estudió historia. La bronca es que las respuestas son aun más pendejas que las preguntas que les dieron origen. Parece que las imágenes las hizo alguien que, o aún no termina la licenciatura, o aún tiene idealizada la profesión ─y que además tiene muy mala redacción─ y todavía le quedan ganas de mamonear.

Varias de ellas sí necesitan una respuesta más amplia, tanto que, lo que originalmente iba a ser un comentario en mi muro, se convirtió en una nota completa y ahora en una entrada:




Pos sí. Se puede uno morir de hambre con cualquier profesión: abogado, médico, diseñador gráfico o la que se les ocurra. Para ser francos, ¿cuántos de los que estudiaron historia trabajan en alguna área que involucre la profesión ─museografía, docencia, investigación─? Y de los que trabajan en algo de eso, ¿cuántos viven sólo de eso? En mi caso sólo viví de eso cuando trabajaba escribiendo artículos de divulgación para cierta dependencia gubernamental. El resto del tiempo he tenido que aprender otras habilidades para ganar dinero. Es más: cuando le entro a algo relacionado con la historia ─entrevistas en radio o congresos─ hasta acabo poniendo de mi bolsa. Este punto remata con algo bien lindo: «Se mueren de hambre los flojos». ¡HUE-VOS! En todos lados se ve gente huevona como su chingada madre ─que ha de ser bien huevona─ que jamás pasará privaciones; y gente que se mata trabajando y apenas sobrelleva sus gastos.


«¿El historiador tiene cara de guía turística?». ¿Y cuál es la bronca? ¿Ser guía de turistas es demasiado bajo para quien hizo esta lista? No se vaya a asolear. Si no recuerdo mal, la historia sirve también para eso y cuenta como labor de divulgación. Desde hace unos años yo ando persiguiendo una certificación que expide la Secretaría de Turismo para ser guía acreditado, nomás que cuesta una buena lana.


«¿Y estudiar historia no es muy aburrido?». ¡Claro que es aburrido! Es una madriza y una monserga andar en bibliotecas, archivos ─físicos o digitales─ o hemerotecas; es fastidioso e irritante soportar profesores pelmazos; es engorroso preparar exámenes o trabajos finales y es frustrante cuando los profesores ponen calificaciones que no crees merecer. ¿O qué, ya se les olvidó? A mí no. El único que no se aburría con los temas históricos era Indiana Jones y ni historiador era. Y el esnobismo: «Es más aburrido ver el programa dominguero de las 8pm [sic]». Pfffff. Mamador.


«Tal vez tú consumas esas publicaciones o canales [Muy Interesante o History Channel], pero seguramente no son del gusto de los demás». Pffffffffffff. Sí, esas publicaciones son una mierda, pero ésa es precisamente una oportunidad de explicar a otros lo que es nuestra profesión, en lugar de salir con la mamonería propia de los que ejercen el oficio.


«¿Y qué hace un historiador?» No se te vaya a acabar la saliva por explicar, idiota. Es una pregunta legítima, carajo. Los demás no están obligados a saber qué chingaos hacemos ─a veces ni nosotros sabemos─.


«“¿Benito Juárez fue un héroe de la Revolución Mexicana?” Si Cristian Castro lo dice ¿tú lo repites?» En primera, si te vas a burlar, apréndete el chiste: lo que Cristian dijo de Juárez es que si era héroe de la independencia, no de la revolución ─y ya planteado así, sin saberlo, tuvo razón. ¿Por qué? ¿No sabes?─. Y otra vez: preguntas como ésa son válidas.


«¡Ah! Estudias historia, o sea ¿eres profesor?». Es el mismo caso que el de guía de turistas. Ha de creer que baja de categoría.

De las otras imágenes no vale la pena ocuparse porque ya son derivaciones. El meollo de todo esto es: uno que se ha dedicado a estudiar historia se topa con preguntas muy pendejas y es válido quejarse y burlarse de eso. Pero carajo, si se va uno a burlar, que no se note la ignorancia y menos el esnobismo, que de eso ya hay mucho en el gremio.

Queda de ustedes:

TORK. Bizcocho de Montecristo. Año 2022 EC—23 EE.

miércoles, 4 de mayo de 2022

Misticismo academico

Como dije antes, calmé mis ansias de escritura con las notas de féisbuc. Era una herramienta que se dejaba querer, aunque tampoco es que ofreciera mucho. Esa herramienta ya no existe y buscar las notas es un desmadre, así que mejor las recuperé y las traje para acá. Las voy a poner en el orden que se me ocurra. Si acaso pondré la fecha de la publicación original o alguna aclaración sobre el contexto en el que la publiqué.

Misticismo académico

Una práctica común de las sociedades de cualquier lugar o época ha consistido en prohibir ─o por lo menos desaprobar─ el uso de ciertas prácticas o ciertas palabras fuera de los tiempos y lugares sagrados. Alegan que ese veto se hace con el fin de evitar la profanación, es decir, la trivialización y la pérdida del carácter sagrado de ese conocimiento. De esta forma los rituales, los rezos, las invocaciones y las interpretaciones dejaron de ser de uso común y pasaron a ser de uso exclusivo de un solo grupo ─o varios, cuando se trataba de más de una forma de culto─, dedicado enteramente a los menesteres propios de la adoración y la liturgia: el grupo sacerdotal. En otras palabras, ese conocimiento se volvió sólo para iniciados.

El ambiente religioso no es el único en el que se encuentra este fenómeno: las instituciones académicas en general son prolíficas en prácticas, ideas, datos y conocimientos considerados exclusivos, lo que otorga a los institutos ─depositarios de esos conocimientos─ un halo de poder, y reservan el acceso sólo para quienes ingresan a sus filas.

Hace un año escuché un seminario acerca de algunos pormenores en el estudio del fenómeno religioso ─tema que en ese momento yo tenía olvidado─ y me tocó oír una perlita por parte de uno de esos gloriosos académicos ─profesor de alguien que conozco─, que me recordó lo que les comento líneas arriba. La perlita es ésta:

Siempre tengan cuidado: cuando un concepto se vuelve mediático es que ya se ha devaluado. Cuando ustedes escuchen a un periodista decir un concepto, el día en que un periodista, y por televisión o por radio, te diga que “el hábitus no sé qué” [nota mía: hábitus es un concepto bastante estúpido, ni pregunten], es que ya valió gorro, ya no sirve para nada, se hizo de sentido común […] sale de un lugar muy sólido, después se convierte en un concepto maletín.

Dicho de otro modo: «sólo nosotros los académicos, los que hemos hecho muchos posgrados y nos juntamos aquí, tenemos derecho a decir esas cosas. La plebe no, ellos no saben».

Y lo primero que pienso cuando me topo con esta actitud es: «¿Qué pedo?». En serio, ¿qué pedo con estos cuates y sus ínfulas? Parte de mi formación y desempeño profesional se ha desarrollado en el ámbito de la divulgación, dedicando tiempo ─pagado o no─ a hacer textos destinados a la lectura del gran público ─ni los leían, pero eso ya es otro tema─. Por lo mismo me resulta increíble que haya gente con tal celo en lo que a compartir la información se refiere. Es más, cuando deciden escribir sobre sus temas, muchos usan un lenguaje lleno de términos como concomitancias, modernidad, complejización, funcionalización, transnacionalización, territorialización ─y el que lo desterritorializare, buen desterritorializador será─ y otros que, además de que resultan ajenos para mí y mi formación, vuelven sus textos una jerigonza inmamable.

En ese tenor, se me ocurren dos posturas extremas acerca de esta actitud: la primera es la de la apertura, abrir un congreso al público en general con temas de cultura popular; la otra es la clásica del académico, que se reúne prácticamente a puerta cerrada con gente que ─dice que─ habla el mismo idioma.

El primer caso lo ilustra un coloquio sobre lucha libre realizado en la UNAM hace medio año. El segundo caso lo ilustra un coloquio, también hecho en la UNAM, sobre Pierre Bourdieu ─uno de esos autores incomprensibles que maman muchos de esos estudiosos─. Ambos se llevaron a cabo en las mismas fechas, con un mes de diferencia.

En el primer caso hubo presentaciones teóricas, pero siempre sin pretensiones. Sólo se trataba de compartir y echar desmadre ─y estaba el maestro Solar, que hasta soltó la lagrimita─, además se llenó de fans de las luchas ─entre los que me cuento, si a alguno de mis lectores no le gustan, no tenemos mucho de qué hablar─. El segundo, si bien estuvo concurrido, sigue dando la impresión de ser un grupo de perros que se huelen las colas entre sí, con grandes teorías y presentaciones bellamente elaboradas... que a nadie le importan porque no salen de sus caparazones... y porque, volviendo al principio, se encabronan si alguien fuera de sus bienamados círculos se atreve a usar sus conceptos.

Por mi parte ─bueno, por mis dedOHQUELA─, como corrector, exdivulgador y enemigo del lenguaje complicado y del celo sacerdotal ─de cualquier tipo─, siempre estaré del lado de que la gente sepa. Siempre será preferible que el gran público profane los sacros términos académicos, lo cual será señal de que al menos los conocen o los han oído. De otro modo, se conservará lo sacro como se conservan los tesoros sacerdotales egipcios o los cálices y capas pluviales decimonónicos: como piezas de museo

Queda de ustedes:

TORK: Bizcocho de Montecristo. Año 2022 EC—23 EE. 

martes, 3 de mayo de 2022

¿Y qué te has hecho?

¿Les ha pasado que se encuentran a un compa después de muchos años y quieren contarle toda su vida desde la última vez que se vieron? Así ando yo ahorita. Tengo el impulso de contar todo lo que ha pasado en los últimos nueve años.

Escribir en un blog es algo muy diferente a escribir en alguna red social. Cuando publicamos algo en tuíter o en féisbuc pensamos en los seguidores y en los contactos, en los favs y en los laiks (y en la censura, pero eso es otra cosa). Para bien o para mal, esperamos una reacción.

Acá no. Aquí escribimos para el blog y para nosotros (a veces en ese orden), sin pensar en la existencia de los lectores. Aquí no importan las reacciones, no hay corazones y –casi– no hay comentarios. Aquí nos inhibimos menos porque básicamente el blog es nuestro compa y le platicamos todo, aunque ya lo hayamos escrito en otro lado.

¿Saben cuándo me cayó el veinte de que había gente que leía lo que aquí se pone? Cuando fue la segunda marcha atea. Esa vez muchos ─de los que fueron─ me dijeron que se habían enterado por mí y que leían mis cosas. Pero la sensación no se quita. Uno sigue escribiendo para sus adentros

No hay prisa. 

Queda de ustedes:

TORK. Bizcocho de Montecristo. Año 2022 EC─23 EE.

lunes, 2 de mayo de 2022

Mientras decido

De agosto de 2007 a octubre de 2013 llevé este blog personal. Aquí puse todo lo que se me ocurrió por la simple razón de que se quise hacerlo.

Según blogger, publiqué 208 entradas[1]. Casi todas eran mías y una que otra fue copia de algún otro lado con alguna intención, como la entrada anterior a ésta.

Me inspiré en muchos que estaban haciendo lo mismo en ese tiempo y gracias a eso interactué con varios de ellos y conocí a otros, algunos de los cuales son mis contactos hasta este momento; participé en algunos proyectos colaborativos, que era una práctica que estaba muy de moda en la primera década de este siglo; naturalmente también perdí contacto con otras personas, pero así está la cosa.

Los proyectos se fueron acabando y dejé de escribir porque ya no tenía necesidad[2] de hacerlo. Ya estaban las redes sociales y lo que antes eran textos extensos ya podían resumirse en un tuit o en una notita en féisbuc.

El problema (y sí es un problema) es que esa necesidad de escribir regresó desde hace tiempo. Los años pasan, el mundo gira, la gente se muere (de verdad o nomás para nosotros) y sigo con la necesidad de poner algunas de esas cosas por escrito.

Hasta hace poco la herramienta de notas de féisbuc era suficiente, pero la quitaron y ya no supe qué hacer. Algunos me sugirieron usar médium o abrir otro blog o página, pero no me convence eso. En primera, aquí empecé y me parece lo correcto seguir aquí; en segunda, muchos de los textos que he puesto en féisbuc y en otros lados son versiones reescritas de textos publicados originalmente aquí.

Obviamente los temas de los que escribiré ya no serán los que antes eran. Ya pasaron nueve años y mis intereses son otros. Peeeeeeeeeero por lo visto el tono será muy parecido. Aunque muchas cosas han cambiado, sigo siendo yo y hay cosas que no cambian; además, mientras escribo esto siento la misma sensación que hace 15 años, la que me impulsaba a escribir mentadas.

La plantilla será diferente porque la jodí mientras me familiarizaba de nuevo con el entorno y no guardé una copia de seguridad. Así que no les caiga de raro si un día entran y ven una plantilla negra, y otro día encuentran una plantilla rosa. Voy a jugar con el entorno hasta que encuentre un aspecto que me satisfaga.

Por lo pronto no diré que he vuelto porque eso suena muy mamón. Sólo diré que aquí ando.

Queda de ustedes:

TORK. Bizcocho de Montecristo. Año 2022 EC─23 EE.



[1] Chale. Se me hacen pocas.

[2] Nótese que hablo de necesidad y no de deseo o gusto. No me gusta escribir pero es la mejor forma de desahogarme que conozco. Cuando ya no la tenga ya no escribiré

miércoles, 23 de octubre de 2013

El ataque a la educación y las escuelas Waldorf

Esta entrada fue escrita y publicada por Mauricio-José Schwarz en su blog El retorno de los charlatanes. Pero a causa de que Banca Triodos fue a chillarle a Google, Blogger ha eliminado la entrada en su dominio .com.es. Pueden leer aquí la versión del propio Mauricio-José. Como soy medio delicadito para estas ondas de la censura y como muestra de apoyo publico íntegramente su entrada. A partir de aquí me callo y cedo la palabra.


Siguen abriéndose escuelas en España regidas por algo que se llama "pedagogía Waldorf", como "La cabaña del árbol" en Toledo.

Las muñecas sin cara comunes en las escuelas Waldorf. Los niños tienen prohibido dibujar incluso caritas sonrientes hasta los 7 años.

El concepto "pedagogía Waldorf" parece señalar un origen legítimo en las prácticas de esa disciplina, puesto que "pedagogía" es la "ciencia que se ocupa de la educación y la enseñanza". 

Pero no es así. Es un sistema de indoctrinación esotérico, ocultista y producto de las divagaciones de una sola persona, de quien ya hemos hablado aquí al referirnos a la más visible institución perteneciente a su secta: Banca Triodos, el ocultista y médium austriaco Rudolf Steiner. 

La "pedagogía Waldorf" es una serie de principios educativos que Rudolf Steiner, fundador de la secta llamada "antroposofía", dijo haber conocido no estudiando la enseñanza, ni los procesos cognitivos de los niños, ni lo que funciona o no mejor en un aula, sino poniéndose en trance místico y "consultando" de modo clarividente una especie de biblioteca mística universal esotérica de la sabiduría que llamaba "registro akáshico" y que decía que estaba escrito en el "éter".

La sede de la antigua fábrica de cigarrillos Waldorf-Astoria. (Foto CC de Stephan Klage, edición de Parzi, via Wikimedia Commons)



La historia del nombre es aún más alambicada Emil Molt, alemán dueño de la fábrica de cigarrillos Waldorf Astoria y miembro de la secta, creyendo que Steiner tenía toda la sabiduría del universo, le pidió (en su confusa mente) a su gurú que creara una escuela para los hijos de sus obreros. Steiner simplemente se inventó un sistema educativo a la medida de sus creencias místicas y en 1919 fundó la escuela con objeto de difundir sus enseñanzas y conseguir nuevos y más fieles adeptos a su visión. 

La "pedagogía Waldorf" tiene así la fiabilidad de las muchas otras ocurrencias de este siniestro personaje: la agricultura biodinámica, la medicina antroposófica, la arquitectura antroposófica, la eurritmia y otras chifladuras que han sobrevivido y se multiplican gracias a contar entre otras cosas con el apoyo de Banca Triodos, la organización financiera fundada por la secta y de la cual sus dirigentes poseen el 100% de las acciones, como contamos en la entrada Antroposofía, la secta y su banco (Tríodos), claro, para disgusto de los dirigentes de Triodos, que son también los dirigentes de la antroposofía, como Joan Melé, subdirector del banco y expresidente de la Sociedad Antroposófica de España,. 

 Waldorf, UNESCO y Federico Mayor 

Por supuesto, lo extraño a primera vista es que la UNESCO, al parecer, otorga algún tipo de "reconocimiento" a la pedagogía Waldorf como válida. Y eso anuncian a bombo y platillo las muchas escuelas de la secta. 

En realidad (como en el caso de la OMS y las pseudomedicinas) esto no es exacto. Un grupo de aderptos apoyado con todo el poder económico de la secta, llamado "Amigos de la Educación Waldorf", consiguió que en 1994 se les invitara a presentar la educación Waldorf en la Conferencia Internacional sobre Educación de la UNESCO, dándoles una publicidad excelente. 

(Amigos de la Educación Waldorf se ocupa además de la captación de fondos públicos para utilizarlos en la creación de sus escuelas en distintos países, violentando todos los más elementales principios de separación iglesia-estado y utilizando los fondos públicos para los fines privados de una organización religiosa.) 

Sin embargo, hay por lo menos un conflicto de intereses en esta historia. El director de la UNESCO por entonces era el español Federico Mayor Zaragoza, quien aparece muy cercano a los proyectos steineritas. Es frecuentemente citado por el ya mencionado expresidente de la Sociedad Antroposófica, Joan Melé, y su blog está considerado por éste "blog amigo". Habla insistentemente en favor de la educación Waldorf (pero no de otras tendencias pedagógicas, como la Montessori) y actualmente su Fundación Cultura y Paz es uno de los proyectos que cuentan con financiamiento preferente de Triodos Bank, el banco de la secta antroposofista. No es difícil encontrar instancias en que Melé y Mayor actúan a dueto, por ejemplo ofreciendo su visión del futuro económico, basada en las enseñanzas de su gurú Rudolf Steiner. Y si no, lo entrevista Triodos Bank con bombo, platillo y primer plano. 

Obviamente no es ningún delito que un director de la UNESCO tenga creencias místico-religiosas, ni mucho menos. Pero si tales creencias han influido en que una organización internacional que encabeza dé pábulo a una práctica sin más bases que la clarividencia de un austriaco alucinado, quizás el "reconocimiento" de la UNESCO no tenga demasiado valor. 

Demasiados profesores 

Concidentemente, por estos días y en apoyo aparente a la masacre contra la educación pública emprendida por el gobierno extremista español, Andreas Schleicher, director del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), declaró que hay demasiados profesores por alumno en la educación pública española. 

Esto por supuesto fue recibido con júbilo delirante por lo que en España se conoce como "la caverna mediática", un grupo de medios de comunicación y periodistas manipuladores que incluye a militantes del catolicismo integrista, ultraconservadores sociales, neoliberales económicos, nostálgicos del franquismo, neonazis irredentos, anticomunistas de caricatura y derechistas mixtos, todos ellos identificados por tener una colosal capacidad vociferante inversamente proporcional a sus argumentos, y una ausencia total de buena fe.  
Pero resulta que don Andreas Schleicher también es parte de la secta steinerita. De hecho, es egresado de una escuela Waldorf (no sabemos si es clarividente, pero suponemos que no, si lo fuera no tendría que hacer estudios sino sólo ponerse en trance como Steiner y consultar la sabiduría universal contenida, dicen los miembros de la secta, en el "registro akáshico", que es donde Steiner aprendió, sin tenerlos que estudiar en libros reales, pedagogía sin haber educado a un niño, agricultura sin haber cosechado un tomate, medicina sin haber tratado a un paciente y economía sin haber trabajado un día en su vida). 

En todo caso, la seriedad del programa PISA (inventado por el propio Andreas Schleicher y según el cual las escuelas Waldorf siempre son ejemplos de educación excelente, vaya sorpresa) queda bastante en entredicho. De nuevo, don Andreas puede creer en cualquier religión o superstición, pero ello no debería marcarle el rumbo cuando está al frente de una importante oficina de la OCDE. 

Problemas Waldorf 

Cada vez son más las escuelas "Waldorf" o antroposóficas de España, . Centros educativos donde se cuenta a los padres una historia maravillosa de nuevos procedimientos pedagógicos basados en conocimientos científicos, libertad del niño, respeto a su individualidad, acento en la expresión de su visión personal y demás lugares comunes que ciertamente apelan a la preocupación de cualquier padre ante un sistema educativo lleno de deficiencias. 

Su fundador es presentado como "filósofo", "educador" y "pensador" pero en ningún documento de la pedagogía Waldorf se señala que era un místico que hablaba con fantasmas y que derivó sus conceptos educativos de sus trances clarividentes y para servir a su más amplia secta, la antroposofía (más sobre Steiner y la pedagogía Waldorf en la entrada sobre Triodos). 

La pedagogía Waldorf se basa en postulados fantasiosos, irracionales y caprichosos sin ninguna base fuera del delirante mundo del ocultismo steinerita. Así, para empezar, los estudiantes son "identificados" misteriosamente según los cuatro humores que las antiguas supersticiones decían que tenía el ser humano. Cada niño de una escuela Waldorf es marcado como "melancólico, sanguíneo, colérico o flemático" y la educación que reciba será diferente según este "temperamento".

Los cuatro "temperamentos" según Steiner y sus relaciones con los tres "cuerpos" místicos de los niños (haga clic para verlo en grande). Tomado de DC's Improbable Science.

Luego está la idea central de la creencia de Steiner: los niños son seres que flotan a la mitad entre el mundo espiritual y el material, es decir, que en ellos el espíritu no está debidamente integrado al cuerpo. Para facilitar que el espíritu encarne debidamente y el niño sea clarividente como Rudolf Steiner, durante los primeros 7 años no debe pensar, no debe tener acceso a la información, no debe conocer hechos. Un ejemplo revelador lo da Grégoire Perra quien, habiendo sido alumno Waldorf, adepto a la secta y profesor Waldorf, dio la alarma sobre los métodos de sutil indoctrinación de los steineritas, por lo que fue demandado por difamación y declarado inocente por la justicia francesa.

Algunos ejemplos de lo que Steiner le indica a los profesores que deben hacer: "No debemos temer hablarle a los niños sobre la Atlántida. No debemos omitir eso. Podemos incluso presentarla en un contexto histórico. Pero entonces tienen que rechazar la geología estándar... la edad de hielo es una catástrofe atlanteana. El antiguo período glacial y las condiciones promedio recientes en Europa no son sino lo que ha ocurrido desde que se hundió la Atlántida". 

Las delirantes enseñanzas Waldorf están destinadas a presentar como realidad las creencias de Steiner en las más diversas supersticiones, desde que los continentes son islas que "flotan en los mares" ancladas por las estrellas, de modo que: "cuando cambian las constelaciones, los continentes cambian". 

Y, sobre todo, se hace cuanto sea posible por impedir que los niños razonen o aprendan hechos. Una profesora Montessori y defensora de la pedagogía basada en la evidencia recuerda su paso por una escuela Waldorf:

En Historia, a los niños se les enseñaba la "historia como un proceso de desarrollo paralelo al desarrollo de los niños, con la civilización occidental en el pináculo", y los mitos y leyendas antiguos como hechos históricos.

Esto es consistente con el racismo consustancial a las enseñanzas de Steiner. Cuenta además:

En otra ocasión, un alumno de sexto grado me preguntó cómo funcionaba la copiadora de la oficina. Antes de que pudiera abrir la boca, una profesora corrió hacia el niño y le dijo que había un gnomo dormido en la caja, y que cuando se oprimía el botón, se encendía una luz, lo despertaba y él copiaba rápidamente el papel que se ponía frente a él y pasaba la copia por la abertura. Después de que el niño se fue, se me dijo que no podía "envenenar" la mente del niño con "hechos duros y fríos como piedras".

Y lo peor es que muchos padres no saben nada de esto, creen que inscriben a sus hijos en una forma educativa válida, legítima, honesta y estudiada, con el "apoyo" de la UNESCO y alguna validacion académica real, lo cual no es verdad. 

De hecho, hay un creciente movimiento de denuncia de las barbaridades sectarias que mueven todas las actividades de la "educación Waldorf", entre ellas Personas en favor de Escuelas Legales y No Sectarias (PLANS), Waldorf Watch y denuncias varias... desgraciadamente todo ello en inglés, mientras que en el mundo hispanoparlante los steineritas, en todas sus ramas, trabajan con una impunidad casi absoluta. 

Para terminar, un detalle curioso es que las escuelas Waldorf hacen un intento constante por disociarse de la secta antroposófica. Una y otra vez hablan de "inspiración" en Steiner pero niegan ser integrantes de la red de su religión. Lo mismo que han tratado de hacer los líderes antroposóficos de Banca Triodos en sus respuestas indirectas a la entrada original, afirmando que "las personas de Banca Triodos" se asocian "libremente" y porque quieren a una visión religiosa, pero que no tienen relación entre sí. 

Sin embargo, la relación es imposible de ocultar, no sólo por la estrecha relación de destacados jerarcas antroposofistas con todo el "movimiento" Waldorf, sino porque en sus publicaciones está presente todo el entramado Steiner. Un ejemplo es la revista Nº 13 del sitio oficial de los Colegios Waldorf (pasa lo mismo en las demás), donde encontramos loas arrebatadas al gurú Rudolf Steiner (la educación Waldorf no tiene aportes de nadie más, todo se ajusta a lo que dijo este personaje, sin importar los avances logrados desde 1919 en ciencia, psicología y pedagogía)...

... hasta una reveladora lista de anunciantes, todos ellos parte de la trama antroposófica, la mayoría directamente negocios propiedad de la secta: 


  • Alieco es distribuidora de Démeter, la opulenta empresa que "certifica" la agricultura biodinámica obtenida por Steiner también del "registro akáshico".
  • Asociación de Agricultura Biodinámica, otra marca de Démeter.
  • Cal Valls, empresa de alimentos certificada por Démeter.
  • Centro de Terapia Antroposófica, propiedad de la Fundación Canaria Antroposófica y que ofrece terapias milagrosas para diversas afecciones.
  • Dr. Hauschka, empresa de cosméticos también propiedad de la antroposofía y fundada por Steiner.
  • Editorial ING, especializada en libros antroposóficos para niños.
  • Editorial Rudolf Steiner, la multinacional editorial de la secta.
  • Fundación Círculo de Arte Social, que no tiene nada que ver con el arte ni la sociedad, sino con la meditación antroposófica.
  • Fundación Rudolf Steiner, el eje de las actividades de la secta en España.
  • Triodos Bank, el banco que financia las actividades de la secta.
  • Weleda, empresa de pseudomedicamentos propiedad de la antroposofía.
Por desgracia, sin embargo, difícil será que las autoridades educativas españolas, empeñadas en la destrucción de la educación pública, se preocupen por investigar las prácticas de esta pedagogía que, junto con las demás ramas de la secta antroposófica, siguen creciendo en poder político y económico.
(Postdata: Nada asombrosamente, la entrada dedicada a la Pedagogía Waldorf en la triste Wikipedia en español no menciona nada de esto, ni ninguna crítica, ni a ninguno de quienes se consideran sus víctimas, ni siquiera informa sobre las bases de la "ciencia espiritual" de Steiner, sino que funciona como una pieza publicitaria engañosa más de esa enciclopedia irracional.)

miércoles, 3 de julio de 2013

Creencias y fanatismo

El interés por el fenómeno religioso es algo que se ha incrementado desde hace un par de años: vemos cómo han proliferado congresos, ensayos, análisis, estudiosos, etc. Ese auge ha hecho que cada vez más gente se   interese por estudiar, comprender o, por lo menos, tener una opinión cuando un tema que involucra lo religioso sale en la plática. Lo anterior trae como consecuencia que haya opiniones diversas, algunas están bien sustentadas y son dignas de consideración y crédito; otras son, ya sea de una ingenuidad enternecedora o bien se expresan con un dolo insultante. Ahorita voy a dedicar unas pocas palabras (espero) a una de esas frases que se sueltan así sin más, esperando echar un poco de luz y, a la vez, desaburrirme un poco.

Desde hace algún tiempo he escuchado y leído una frase peculiar, aunque no puedo recordar exactamente dónde la leí o la escuché por primera vez:
El verdadero creyente [religioso, se entiende] es el fanático. 

Con esta frase se busca afirmar que sólo aquél que es «fanático religioso» (ahorita verán por qué lo entrecomillo) es quien puede y merece ser llamado creyente, queriendo dejar a cualquier otro en calidad de falso creyente o creyente «de a mentiritas».

Ni qué decir que tal idea es una estupidez monumental. Muestra que en realidad no se es especialmente versado en el tema del fenómeno religioso. Por el contrario, se entiende tan poco del tema que se busca encerrarlo en un corral lo más estrecho posible, ya que de lo contrario se entra el territorio desconocido y nadie quiere pasar por ignorante.

¿Qué hay de malo o de falaz en esta afirmación?

Por principio de cuentas el hecho de hablar de «verdaderos creyentes». Esto nos remite a la falacia de ningún escocés verdadero, tan bien explicada por Antony Flew antes de que se volviera senil y loquito. Otro escritor, Mathew (no sé su apellido), brinda una respuesta simple y buena, aunque tiene una redacción horripilante. Aquí está, énfasis míos y a los errores de ortografía y gramática agréguenle un sic. grandototote:

Que hace verdadero a un creyente? Hay tantas Religiones que son la Única y Verdadera, que es difícil decirlo. Mira al Cristianismo: hay tantos grupos compitiendo, todos convencidos de que ellos son los únicos Cristianos verdaderos. A veces incluso luchan y se matan entre ellos. Cómo se supone que un ateo debe decidir quién es un verdadero Cristiano y quién no lo es, cuando ni siquiera las principales iglesias Cristianas como la Iglesia Católica y la Iglesia Anglicana no se deciden entre ellas?.
Al final, la mayoría de los ateos toman un punto de vista pragmático, y deciden que todo aquél que se llame a si mísmo Cristiano, y usa la fé o dogma Cristiano para justificar sus acciones, debe ser considerado un cristiano. Tal vez algunos de estos cristianos estén pervirtiendo las enseñanzas Cristianas par sus propios fines - pero si la Biblia puede ser usada tan fácilmente para apoyar acciones no Cristianas, puede ser en verdad un código moral? Si la Biblia es la palabra de Dios, ¿Porqué no pudo hacer la menos ambigua? ¿Y cómo puedes tú saber que tus creencias no son una perversión de lo que tu Dios propuso?.
Si no hay una sóla interpretación de la Biblia que no sea ambigua, entonces ¿Porqué debería un ateo tomar una interpretación en vez de otra sólo por que tú lo dices? Lo siento, pero si alguien dice que el cree en Jesús y que el asesinó a otros porque Jesús y la Biblia le dijeron que lo hiciera, debemos llamarlo cristiano.

Fuente 

Ampliando un poco el asunto: quienes dicen que «el verdadero creyente es el fanático» cometen la misma equivocación (o usan el mismo truco) que los apologetas religiosos, que es el haber establecido ─arbitrariamente y a priori, claro─ una serie de criterios que se tienen que seguir para que alguien se gane su etiqueta de creyente, de lo contrario no son verdaderos, sino falsos (duh).

Podríamos dar por refutada la afirmación y la entrada por terminada, pero aún hay otras objeciones a esta afirmación tan horrenda. Nomás sigan leyendo.

Muchas personas al hablar de estos temas usan el término «La Religión». El término resulta harto simplista y deja fuera muchos aspectos que necesitan ser tratados si se quiere tener una buena comprensión de todo lo concerniente al asunto de las creencias, prácticas, ideas y demás. Por eso es que muchos especialistas, al abordar el asunto, no hablan de «religión», sino de «fenómeno religioso», cuya definición es un relajo y no se van a encontrar dos explicaciones iguales, pero que permite tocar el tema con la amplitud necesaria.

Tomemos un aspecto de ese fenómeno, nomás uno: el culto a un poder superior.

Creo que es fácil entender que, aunque se trate de creer y rendir honor a algo que va más allá del mismo ser humano, no es lo mismo la creencia en cultos a la naturaleza ─cultos solares, lunares, a las aguas, a la tierra─ que la creencia en los dioses como tales: seres antropomorfos con defectos, pensamientos y cualidades determinadas.

Dejemos de lado los cultos naturales y veamos que, dentro del culto a los dioses, no es lo mismo los cultos politeístas, como el griego, el romano o el hindú, que los cultos monoteístas, como el judío o el cristiano.

Dejemos de lado los politeísmos y veamos que, dentro de los monoteísmos, no es lo mismo el monoteísmo judío que el monoteísmo cristiano.

Dejemos de lado a los judíos (al cabo que nadie los quiere) y veamos que, dentro del cristianismo, no es lo mismo el cristianismo de tipo protestante o evangélico que el cristianismo católico.

Dejemos de lado a los protestantes y evangélicos y veamos que, dentro del catolicismo, no es lo mismo el catolicismo de la teología ─patrística, bulas, concilios, encíclicas─ que el catolicismo de las creencias y las prácticas de la gente.

Dejemos de lado la teología y veamos que, dentro de las creencias y prácticas, no es lo mismo el catolicismo como se entiende en un país como España que el catolicismo como se entiende en un país como México.

Dejemos de lado a los españoles y veamos que, dentro del catolicismo mexicano, no es lo mismo el catolicismo como se entendía en el s. XVI ─cuando vino a dar por acá─ que el catolicismo como se entiende en el s. XXI.

Dejemos de lado el s. XVI y veamos que, en el catolicismo mexicano del s. XXI, no es lo mismo el catolicismo como se entiende en comunidades de la sierra de Oaxaca que el catolicismo como se entiende en el Distrito Federal.

Dejemos de lado a los oaxaqueños y veamos que, dentro del catolicismo defeño, no es lo mismo el catolicismo como lo entienden las señoras copetonas de Las Lomas que el catolicismo como lo entiende la gente joven (25 años o menos).

Dejemos de lado a las copetonas y veamos que, dentro de los jóvenes católicos, no es lo mismo el catolicismo como lo entiende un universitario que como lo entiende un joven de menos preparación académica.

Dejemos de lado a los universitarios y veamos que, dentro de los jóvenes «sin tanta escuela», no es lo mismo el catolicismo como lo entiende un sanjudero que el catolicismo como lo entiende un devoto de la Vírgen de Guadalupe.

La pregunta es: ¿Cuál de todos es el verdadero creyente?

¿El que rinde culto a los fenómenos naturales, el politeísta, el judío, el protestante, el evangélico, el católico de la teología, el católico español, el católico del s. XVI, el católico oaxaqueño, la copetona de Las Lomas, el universitario, el sanjudero o el guadalupano? ¿Lo son todos? ¿No lo es ninguno? ¿Verdad que no es tan fácil y hacer esas simplificaciones de creencias «verdaderas» es hacerle al cuento?

Ahora toca entrarle a otro tema: el del fanatismo.

Aquí exhiben su ignorancia aquellos que dicen que el fanático es el verdadero creyente, pues desconocen el trasfondo de la palabra fanático y, cuando mucho, se atienen a la definición de la RAE (unos ni eso hacen), que a la letra dice:

fanático, ca.
(Del lat. fanaticus).
1. adj. Que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas y políticas. U. t. c. s.
2. adj. Preocupado o entusiasmado ciegamente por algo. Fanático por la música.

Apegándonos al diccionario vemos que el término para nada es exclusivo del entorno religioso y no es indicativo de la fidelidad a algo o alguien, sino de su entusiasmo exacerbado. Pero la cosa va más allá. Veamos un poco de la etimología de la palabra:

«Fanático» viene del latín fanum, que significa templo. En tiempos de los romanos se designaba a los sacerdotes y a quienes se dedicaban a cultos exclusivos como los fanaticum o fanatici, pues se dedicaban íntegramente al servicio del templo. De entre éstos sobresalían los sacerdotes de Cibeles, que eran presas de un entusiasmo y un furor exacerbados, al grado de que el fanaticus empezó a ser relacionado con actitudes delirantes, fúricas o frenéticas y, por extensión, se comenzó a llamar fanática a toda aquella persona exaltada y agresiva.

Referencia: Corominas, Joan y José A. Pascual, Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico, 6 tomos, Madrid, Gredos, 1980. II, 491 pp.

En este sentido podemos que ver que no sólo hay fanáticos religiosos, sino fanáticos futboleros, fanáticos de tal o cual artista y demás. Queda entonces preguntarse: ¿entonces el verdadero futbolero es el fanático? ¿el verdadero melómano es el fanático? Por otra parte, ¿el que no defienda su preferencia de forma exaltada y furibunda no es un verdadero creyente? Para nada, el fanatismo es la actitud fúrica hacia el que disiente, pero ese furor no nos dice nada acerca de qué tan «verdadero» es un creyente, sólo nos muestra qué tan pirado está

Amiguitos, mucho cuidado con irse con la finta. No porque algo suene muy innovador significa que sea correcto. A veces sólo es ignorancia adornada o dolo disfrazado.

Queda de ustedes:

TORK. Bizcocho de Montecristo. Año 2013 EC ─ 14 EE.

Un encuerado entre tantos

El 6 de mayo de 2007, el fotógrafo Spencer Tunick estuvo en México y tomó fotos a varios miles de loquitos dispuestos a encuerarse en el z...